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2012-08-14T12:52:58+02:00

De Embarazada A Mama y todo lo que ello conlleva

Publicado por mamiloon

Salimos del hospital, tras 9 meses de espera, con nuestro tesorito en brazos. Todas las sensaciones que  os podáis imaginar, son pocas pero, ante todo, prima la felicidad.

Llegamos a casa (hogar, dulce hogar), eran las 14h mas o menos. Dejamos las bolsas, saludamos a Tikito, y comenzamos a sentir lo que era ser padres.

Tan solo hacia 2 días que había dado a luz, mi parto fue maravilloso pero ahora tenia el cuerpo como si me hubiese tirado de un avión sin paracaídas (y no solo por los dolores, tenia la sensación de estar en caída libre, de saltar sin red, sentía que no iba a ser capaz de cuidar a esa personita, estaba asustada y me sentía sola.

Fran me arropa mucho siempre, pero en esto de cuidar bebes tenia la misma idea que yo... ¡ninguna!

Toda esta tensión, cansancio, dolor, se mezcla con la ilusión, la felicidad, las hormonas y.... las asquerosas maravillosas visitas.

Aun no nos habíamos sentado a comer y llamaron al timbre, mis suegros enfadados porque no les habíamos avisado de que ya estábamos en casa (quizás queríamos disfrutar solos de ese momento, o simplemente descansar, no se... o quizás simplemente estemos locos), nos levantamos, les ofrecemos algo de beber y como hay confianza seguimos comiendo.

No pasan 2 minutos y vuelve a sonar el timbre. Mas visitas (y a penas son las 15:30 de la tarde), como ya no hay tanta confianza dejamos de comer. Pasan unos 40 minutos adorando a mi hermosa princesa y se van todos juntos. ¡¡Paz y tranquilidad!! ¡¡Siii!! Vamos a descansar un poquito (las noches en el hospital las pasamos en vela).

Pasan 20 minutos y vuelve a sonar el timbre. Y así el resto de las próximas 2 semanas.

Aquí radica mi odio (racional) a las visitas. Las detesto. Recuerdo cuando mi matrona decía: "las visitas ya podrían esperarse a que el bebe cumpla, por lo menos 6 meses. Si antes quieren ser participes de nuestra felicidad podrían dejar un billete de 50 por debajo de la puerta. Seguro que eso nos pone mas contentos"

Pues si....

Pero bueno, yo no quería ser desagradable y tener que echar a nadie, así que de día ponía buena cara, hacia como que no me dolía nada y tiraba para delante con todo y de noche lloraba.

Lloraba del dolor, del cansancio y de la inseguridad. Lloraba por haber escuchado mil veces: "dale un chupete a esa niña que esta buscando", "no le des la teta que te esta engañando, no quiere comer solo quiere brazos-chupete-estar contigo", "la vas a malcriar", "la tienes muy acostumbra a los brazos", "¿Que duerme en tu cama? Ya te arrepentirás ya..", "Esto hazlo así mejor", "Lo otro hazlo asà", "Yo a mi niña le hacia esto que es lo mejor", "La niña tiene frío", "La tienes muy tapada", ....

Además me sentía sola e incomprendida (menos mal que Fran es un padrazo y un noviazo y supo estar ahí para apoyarme). A parte de esto, me sentía fatal físicamente, muuuy, muuuuy, muuuuuuuuy mal. Siempre he "cuidado" mi físico hasta limites insanos y ahora esto me superaba, en mi cabeza no cabía que acababa de parir, que luego todo va volviendo a su sitio pero que aun estaba muy reciente.

Llegaron las primeras discusiones. No las primeras desde que eramos padres, las primeras de verdad, de toda nuestra historia de pareja. Mi humor era de perros, todo esto me desbordaba. Y encima, sentía que solo estaba siendo madre, y quería y necesitaba ser mujer y ser esposa, y tener la casa limpia, y retomar los cursos que tenia entre mano, y quería ir de compras... Pero no tenia tiempo y eso me frustraba.

Al fin llego mi madre y mi hermano para conocer a la Nineta y esto hizo que me sintiera un poco mas arropada y comprendida.

Pasadas dos semanas del nacimiento de la Nineta las cosas cambiaron. Fran se enfado con la situación y dijo que a partir de ahora desconectaba el teléfono y apagaba el timbre.

Desde entonces las cosas comenzaron a ir mucho mejor, Fran y yo comenzamos a adaptarnos a esto de ser papis, al ritmo de Miriam, y a esto de ser pareja con hijo. Comenzamos a tener tiempo para nosotros juntos. Tiempo para cada uno individualmente. Tiempo para la Nineta... Tiempo, tiempo, tiempo... como lo añoraba. Como lo necesitaba.

Poco a poco me habitué a este nuevo triángulo tan difícil de compaginar (para mi) en un principio. Ahora soy mujer-compañera-madre (y en 15 días empleada de nuevo) y disfruto de ello cada día con mi bebe y su papa.

Quien quiera adaptarse a nuestros ritmos es muuuy bienvenido.

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